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17 Nov
17Nov

 

"Algunas cosas del pasado desaparecieron, pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar."


Hace tiempo que “el futuro nos persigue”. 

Es inexorable. Se “acerca” con pasos raudos. 

Tenemos la certeza de que podemos cambiar para bien, para avanzar al verdadero Desarrollo, si miramos un poco más adelante del corto plazo, si buscamos los futuribles… 

Llama la atención de que no se use más esta palabra: futurible… Para la Real Academia Española es algo “que podría existir o producirse en el futuro, especialmente si se diese una condición determinada”. 

Y miramos, analizamos, y sacamos conclusiones… y vemos que hay dos grupos de personas... 

Están los cortoplacistas con sus “urgencias”. ¿Cuál es su común denominador? Son los que siempre están inventando un palo para poner en la rueda. No importa que rueda sea, lo importante es que debe tener un palo que la tranque… 

No pueden salir de una dialéctica y acción “combativa” de que “la” “suya” es “la” solución. 

Lo de las comillas en “combativa” es porque más que combatir para avanzar, lo hacen para retroceder, para estar estáticos en un limbo sin rumbo real y con la mochila cargada de utopías que este mundo ya laudó. 

Pero “eppur si muove”, dijera Galileo. 

Hay otro grupo de personas. Quieren realmente vivir mejor y ser felices. Son fáciles de identificar... 

Son alegres, usan verbos positivos para cambiar la realidad, quieren una que sea más próspera, más justa, pero por, sobre todo, más libre. 

Estos diseñan sus mejores sueños, estudian y trabajan con esmero. Se divierten en el camino hacia sus metas y no se arrepienten jamás de avanzar. Lo de estudiar y trabajar -juntos- es en el concepto más amplio, ni come-libros, ni laburo-adictos. 

Más bien son una perfecta mezcla, que se esfuerza, que indaga, que se abre camino. 

En este grupo siempre se gana. Lo perciben, lo saben. Aun tropezando o cuando se observa todo lo que falta, cuando los logros no son todavía evidentes, cuando se equivocan, igual son ganadores. 

Porque saben que estar en movimiento es la clave. Entendieron que los seres humanos dirigimos y damos nuestros pasos en la dirección y el tamaño de nuestras preguntas. 

Está claro. Hay muchos futuribles incubándose en este grupo. Muchos de sus sueños serán una realidad. 

Este “espacio-tiempo” es para ser y estar, para apoyarnos juntos en la construcción de estos futuribles. Hay que revisar las ideas y las acciones que hicieron, mueven y proyectan a este mundo. ¡En todos los campos! 

Los avances actuales de la actividad humana son notables. 

La mente y el espíritu humano, “dominios” desde el primer día, hoy se potencian para en este siglo dar forma a nuevas civilizaciones. 

En plural... Algunas serán prósperas y “surcarán” los cielos. 

Otras se quedarán con litorales hermosos, pero con pocos éxitos para estar orgullosos. 

Unas, como en la Parábola “habrán hecho rendir los talentos” que recibieron; otras, los habrán “enterrado por miedo” a la pérdida. 

De nuevo, el futuro con su "rendición de cuentas" será inexorable… 

La humanidad hoy se reorganiza, desde lo material, lo social, lo individual y lo colectivo. 

El 2030 es un desafío… Ponerse un mojón sirve para ver lo que falta, para ver lo que avanzamos. 

En mi país, Uruguay, serán los 200 años de la Jura de la Constitución. 

Estoy convencido de que la soberanía en este siglo XXI, y todavía más en los siglos que vendrán, será defendida y construida con nuevos “soldados”, con los “arcabuces de la sangre”, “con perros cimarrones”, todos juntos para defender “el rico patrimonio que guardan los bravíos orientales”. 

Serán infantería, primera línea, la educación y el desarrollo de innovación, defendiendo y proyectando la soberanía nacional. 

En esto, también clarito aquello del revolucionario: “los compañeros que se cansan tienen derecho a cansarse, pero no a estar en la vanguardia”... 

Un prócer es una “persona de alta calidad o dignidad”. 

Ellos hablan de manera atemporal, desde el confín de los tiempos. 

“Ilustrados y valientes” … Nuestro Artigas nos los estableció bien claro, y ahora, estos adjetivos/conceptos son más, son mucho más que válidos y ciertos. ¡Son estratégicos! 

Hay que avanzar… ¡Vamos con todo! ¡Fuerza! 

¡El futuro está más cerca! 

Daniel J. Pagliano Freire
Editor